SI TU CONTRATO ESTÁ A PUNTO DE VENCER Y NO ESTÁ EN TUS PLANES RENOVARLO, ESTOS CONSEJOS TE AYUDARÁN A CANCELARLO ADECUADAMENTE .

SI TU CONTRATO ESTÁ A PUNTO DE VENCER Y NO ESTÁ EN TUS PLANES RENOVARLO, ESTOS CONSEJOS TE AYUDARÁN A CANCELARLO ADECUADAMENTE .

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Al rentar una propiedad, ya sea casa, departamento, local comercial u oficina, por reglamento, el propietario está obligado a brindarte un contrato de arrendamiento en el que se especifiquen los compromisos que ambas partes deberán respetar durante el goce del servicio (es decir la renta).

Este contrato será el armamento ante cualquier incidente que pueda surgir en el periodo en vigor, por lo que es importante leerlo detenidamente antes de firmarlo. Especialmente, el apartado que habla sobre la rescisión, pues concluirlo suele ser más complejo de lo que parece.

Si tu contrato de arrendamiento está a punto de terminar o por alguna razón debes mudarte antes de la fecha fijada, echa un vistazo a las siguientes consideraciones para hacer la cancelación de manera correcta.

Verifica las cláusulas acordadas

Las cláusulas son condiciones que se establecen en un contrato cuando un suceso no previsto surge. En el contrato de arrendamiento, encontrarás cláusulas que especifiquen los motivos de cancelación inmediatamente, así como las medidas que se tomarán posteriormente.

Las causas más comunes por las que un contrato puede ser cancelado antes de la fecha son:

  • Falta de pago de la renta
  • Subarrendamiento o traspaso
  • Modificaciones sin autorización
  • Uso diferente al pactado
  • Cometer actos ilícitos dentro del inmueble

Es importante tener presente este tipo de cláusulas, ya que si cometiste alguna de estas infracciones y el dueño no procedió con la rescisión inmediata, posiblemente al final del contrato desee una compensación de daños, a lo que deberán llegar a un acuerdo.

Analiza qué tipo de condiciones de cancelación existen

Las condiciones pueden entenderse como las medidas que proceden a la cancelación del contrato. En caso de que desees cancelar antes de tiempo, deberás responsabilizarte de las obligaciones que están a tu cargo.

Comúnmente, las condiciones de cancelación anticipada son el finiquito del contrato, ya sea pagando las rentas restantes al plazo acordado o únicamente determinada cantidad de rentas (por lo general dos). Ambas opciones son legamente aceptadas y el pago dependerá de lo que dictamine el contrato.

En algunas situaciones el propietario, además de pedir el finiquito del contrato, retiene la cantidad proporcionada como depósito. Sin embargo, debe existir una razón legítima para su uso.

Solicita la cancelación a tiempo

Para concluir un contrato de arrendamiento, es ideal que tomes la decisión mínimo 4 meses antes de que este se venza, pues oficialmente, el arrendatario debe dar un preaviso al propietario tres meses antes de la fecha de finalización. En este mismo aviso, se debe incluir la fecha en la que será entregado el inmueble, la cual suele ser la misma que aparece en el contrato.

Aunque existen propietarios que son accesibles y te permiten notificar la no renovación un mes antes de la finalización del contrato, lo recomendable es que tengas a tu casero al tanto de tu decisión.

Si, en caso contrario, el propietario es quien no desea continuar con el contrato, deberá notificarte con tres meses de anticipación para que encuentres un nuevo lugar.

Haz la entrega de acuerdo a lo descrito en el contrato

El inmueble se entrega al término del contrato o según la prórroga establecida. Las prórrogas se proporcionan de una a tres semanas, pero deben estar descritas en el contrato para su validez. De no serlo, se regresará en tiempo y forma.

Además, las condiciones del inmueble deben ser las mismas en las que fue entregado, salvo por el deterioro causado por el uso y el tiempo. Si presenta algún daño que tú mismo hayas causado, tienes la responsabilidad de solucionarlo antes que el propietario haga una reclamación. La reparación correrá por tu cuenta, sin considerarse el depósito en garantía como pago.

Preguntas frecuentes

¿Puedo entregar el inmueble si tengo pagos atrasados de los servicios?

El inmueble se debe entregar de la misma forma en la que se recibió, sin daños, con todos los servicios al corriente y en funcionamiento. Por lo tanto, es tu obligación tener todas las cuentas claras antes de devolvérselo o puedes ser acreedor a una demanda.

¿Qué pasa con mi depósito de garantía?

Aunque el depósito puede ser devuelto una vez finalizado el contrato, si existen incumplimientos en el contrato por parte del inquilino, el propietario puede utilizar el monto del depósito para cubrirlos.

¿Qué pasa si no entrego el inmueble en la fecha acordada?

Lo primordial es llegar a un acuerdo para que no sea necesaria la intervención de terceros. El propietario puede proporcionarte una prórroga mayor a cambio de una cuota de desalojo, que suele ser equivalente a una o tres rentas.

Tener una buena relación con el propietario es clave para finalizar el acuerdo en los mejores términos. Así que cualquier decisión que tomes, no dudes en comunicársela.

Fuente: Vivaanuncios

Casero e inquilino ¿qué gastos debe cubrir cada uno y porqué?

MANTENIMIENTO, DESCOMPOSTURAS…TE DECIMOS QUÉ GASTOS DEBE CUBRIR EL ARRENDADOR O EL ARRENDATARIO, PORQUÉ ES ASÍ Y DÓNDE SE TIENE QUE ESPECIFICAR ESA INFORMACIÓN.

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En esta ocasión, entrevistamos a Ernesto Meana, miembro del consejo nacional de directores de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) nacional y vicepresidente jurídico a nivel nacional de dicha institución, para hablar justamente de los gastos que, en materia de arrendamiento, deben asumir el propietario del inmueble y el inquilino.

Gastos que asume el dueño de la propiedad

GASTO 1. INVESTIGACION DEL INMUEBLE QUE SE DEJA EN GARANTIA

Uno de los gastos que asume el propietario es para llevar a cabo la investigación correspondiente del inmueble que deja el inquilino como garantía.

El gasto corresponderá a la investigación que se tenga que realizar y al pago de los derechos correspondientes ante el Registro Público de la Propiedad o ante el Instituto de la Función Registral -tratándose del Estado de México-, para obtener dos documentos:

  1. El certificado de libertad de gravámenes y la constancia del folio real. El primero es un documento público que viene debidamente suscrito por el registrador y por el propio director del Registro Público, el cual legitima la radiografía de la propiedad que el inquilino da en garantía.
  2. La constancia de folio real es un documento que no es tan formal como el primero, pero sí lo emite el Registro Público con esa salvedad, y también presenta el estatus de una propiedad. De acuerdo con Meana, en el Estado de México no hay folio real, solamente se puede obtener el certificado arriba mencionado.

GASTO 2. INVESTIGACION DEL BURO DE CREDITO DEL INQUILINO

El dueño del inmueble también puede asumir el gasto de investigar al inquilino ante el Buró de Crédito o ante el BuhoLegal, esto con el fin de saber si existe, o no, alguna controversia de carácter judicial relacionado con él y también para que haya transparencia en cuanto al crédito y la solvencia del mismo inquilino.

Gastos que asume el arrendatario

  1. EL PAGO DEL DEPOSITO

El primer pago que hace un inquilino es básicamente el mes de depósito que va a garantizar el cumplimiento de sus obligaciones en dos áreas: en cuanto a la renta y en relación con los desperfectos que haya al momento de desocupar el inmueble y que generen un adeudo.

“Se puede requerir una o dos mensualidades de depósito, dependiendo del giro comercial o habitacional que corresponda al inmueble. Ese es un dinero que no causa IVA (impuesto sobre el valor agregado) porque es un depósito que se da solamente para garantizar el cumplimiento de obligaciones. Cuando el inquilino de cualquier unidad la desocupe y entregue correctamente al arrendador, es decir, cuando la unidad no tenga ningún daño y no tenga algún adeudo pendiente, será obligación en el tiempo que se establezca en el contrato, que el arrendador devuelva ese depósito al inquilino”, puntualiza Ernesto Meana.

  1. EL PAGO DE LA RENTA

El otro pago que el arrendatario se compromete a hacer es el pago de la renta en el tiempo y la forma establecidos en el contrato de arrendamiento. Es muy importante señalar que el depósito nunca debe ser entendido como el pago de una mensualidad de renta. La ley señala –y así debe asumirse-, que el depósito es solo una garantía del cumplimiento de obligaciones futuras. Cuando la renta se paga en los términos acordados en el contrato de arrendamiento y, si todo lo demás está en orden, el propietario del inmueble, tendrá que devolver el depósito a su inquilino.

“Solamente cuando existan daños y, en el momento de la desocupación y entrega el dueño se percate de ellos, -o en el caso de que no esté pagada la renta en su totalidad-, no se podrá devolver el depósito y eso sería materia del levantamiento de un acta donde se pongan los detalles correspondientes y se cuantifiquen aproximadamente en cuánto pueden erogarse esos daños”, añade el vicepresidente jurídico nacional de AMPI.

En la siguiente entrega, revisaremos qué tipo de averías en un inmueble corresponde pagar al casero o al inquilino y veremos qué alternativas hay cuando ambas partes tienen fuertes desacuerdos y deciden emprender acciones para terminar su relación. ¡No te la pierdas!

 

¿A veces es mejor rentar?

No hay lugar como el hogar. Comprar una "casita" es el sueño de la mayoría de los mexicanos; sin embargo, es una inversión mayor, a largo plazo, que requiere una buena capacidad de planificación a futuro, mucha disciplina y un análisis profundo de tus finanzas personales y de tu situación emocional y laboral.

Algunos focos rojos que te indican que aún nos es momento para comprar son:

  • Tus ahorros no alcanzan para el enganche de al menos 20%, los gastos de inicio (escrituración, apertura de crédito, avalúo), y un "colchón" para habilitación de espacios, adaptaciones y remodelaciones.
  • No tienes capacidad de ahorro. Tus gastos fijos son muy altos (colegiaturas, seguros, rentas, impuestos), y comprometen tu presupuesto mensual.
  • Tu nivel de endeudamiento es alto. Tienes deudas grandes a largo o mediano plazo (autos, muebles, electrónicos, viajes).
  • Tu nivel de ingresos es bajo para la hipoteca que necesitas. Evalúa si puedes pagarla. Planea cómo aumentar tus ingresos o cambia de prospecto de casa.
  • Tienes poco control sobre tus finanzas. Tu presupuesto es un desastre y casi nunca terminas la quincena como estaba planeada (o simplemente no la planeas).
  • Hay problemas en tu matrimonio. No tienes la cabeza fría ni las cuentas claras.
  • Tú y tu pareja planean tener un hijo este año. Los gastos de maternidad son altos y los hijos muy demandantes en todos sentidos. Espera a que nazca y estabilices tu presupuesto para retomar el asunto de la casa.
  • Tienes planes de retomar la escuela o ya cursas algún posgrado.
  • La empresa donde trabajas pasa un momento de inestabilidad. Pueden reducir horas o beneficios, o recortar personal.
  • Tienes ganas (y planes serios) de viajar y conocer el mundo.

Así las cosas, el mero hecho de dejar de rentar o de vivir con algún familiar no siempre es una razón válida. Para muchos rentar es como tirar el dinero a la basura, pero pasa lo mismo con los primeros años de una hipoteca. Todo se va en intereses. Así que ahora veamos la otra cara de la moneda, las ventajas de rentar:

  1. Vives feliz sin pagar predial, y otros impuestos y gastos relacionados con una casa. Tienes que cuidar el lugar, pero los problemas graves como cambiar el calentador, la instalación eléctrica o la herrería, son asunto del dueño.
  2. Tienes acceso a una casa mejor de la que podrías comprar. Las rentas son más baratas que las mensualidades.
  3. Brinda acceso a una mejor ubicación. Hay más casas en renta que en venta.
  4. Te da movilidad. Si algo no te gusta, puedes irte al terminar tu contrato. Un vecino, la zona, o la colonia; el mismo "depa" puede tener vicios ocultos. Si vives con tu pareja y no funciona, hay libertad para moverse.
  5. Si bajan tus ingresos puedes rescindir y buscar un sitio más barato.
  6. Si cambias de trabajo y el rumbo no te conviene, puedes moverte. Vivir cerca del trabajo brinda ahorros significativos.
  7. Tu trabajo requiere cambios de residencia periódicos.
  8. Si no tienes para comprar una casa en efectivo ni para dar un buen enganche que te permita contratar una hipoteca pagable. Puedes ahorrar la diferencia entre tu renta y lo que pagarías de hipoteca para luego comprar.

Saca la mejor ventaja de rentar, la realidad es que ya llevas buen camino andado de lo que será una hipoteca. Ya estás acostumbrado a destinar una parte importante de tu ingreso para la casa.

Si estás considerando comprar, haz un plan de ahorro:

  1. Determina el valor total de la casa que deseas comprar
  2. Calcula la mensualidad que pagarías si comprarás la casa hoy, y agrégale un 10% (que cubra mantenimiento e impuesto predial anual).
  3. Abre una cuenta de inversión y deposita mensualmente la cantidad definida.
  4. Si después de seis meses te das cuenta que si ahorras esa cantidad no te alcanza para cubrir tus demás gastos, entonces tendrás que redefinir tu plan, porque ahora sabes que la mensualidad que creías poder pagar es demasiado alta.
  5. Si lograste acumular seis meses de ahorro sin percances, ¡felicidades! pues podrás adquirir esa casa que deseas sabiendo que tus ingresos te lo permiten holgadamente.